El aceite soluble es un fluido de mecanizado diseñado para refrigerar y lubricar durante los procesos de corte, mecanizado y rectificado de metales. Ayuda a reducir la fricción, eliminar las virutas y proteger las superficies contra la corrosión, contribuyendo a prolongar la vida útil de las herramientas y equipos.
Es soluble en agua, biodegradable, libre de aceite mineral y de baja formación de espuma. Puede utilizarse con metales ferrosos y no ferrosos y es apto para trabajar tanto con aguas blandas como duras.
Recomendado para operaciones de mecanizado y rectificado con una concentración del 3 % al 5 %. Su rendimiento permite preparar hasta 20 litros de agua con 1 litro de producto.